Barcelona quiere implantar una moneda social

El Ayuntamiento de Barcelona prevé implantar el 2019 la moneda social que llevaba en su programa electoral, con una primera prueba piloto el próximo año en los barrios del Eje Besòs. Esta medida se inscribe en el Plan de Impulso de la Economía Social y Solidaria, que está dotado con 24 millones de euros y que también incluye la construcción de un centro municipal de referencia para la innovación socioeconómica. Ahora bien, el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha apuntado que esta prueba piloto está vinculada a un proyecto europeo que ganó el consistorio para desarrollar una renta municipal de inclusión. En función de cómo vaya, se ampliará o se modificará, pero, en todo caso, el gobierno ha asegurado que la implementación de esta moneda virtual está todavía en fase ‘preliminar’.

¿Un proyecto viable?

Barcelona fue una de las quince ciudades ganadoras del proyecto europeo Urban Innovative Action (UIA), a través del cual recibirá 4,85 millones de euros para desarrollar en los tres años próximos una prueba piloto sobre la renta municipal de inclusión. En este marco es donde se inscribe la prueba piloto para implantar la moneda social que el ayuntamiento prevé realizar durante el primer semestre del 2017. Ahora bien, desde el consistorio han querido desvincular esta prueba del proyecto general de moneda virtual que Barcelona En Comú traía en su programa electoral, que está en fase todavía ‘preliminar’. ‘No es la prueba piloto de la futura moneda social, sino que está circunscrito a este proyecto europeo‘, ha explicado el comisionado de Economía Social, Jordi Via.

Lo cierto es que el Plan de Impulso de la Economía Social y Solidaria incluye esta prueba piloto y que el comisionado ha apuntado que se tendrá que analizar cómo ha funcionado y si hay que ampliarla o modificarla, con la previsión de implantar la moneda durante el 2019, según figura en la documentación del plan. ‘Pero el modelo no lo tenemos definido, está en fase absolutamente preliminar’, ha insistido. También ha asegurado que no está decidido todavía si imitará el modelo de Santa Coloma de Gramenet.

El Plan presentado por Pisarello, que es para el periodo 2016-2019, busca demostrar que hay alternativas en las políticas económicas ‘neoliberales’ y que hay un espacio para otra economía ‘más innovadora y plural’, con empresas ‘más responsables’ y que no se basen en la ‘lógica de la especulación, sino en la cooperación y la lógica del bien común’. El objetivo es que Barcelona se convierta en referente mundial de este tipo de economía.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*